Un residente de Los Ángeles se encuentra bajo investigación por presuntamente haber alimentado a un coyote durante varios meses, lo que culminó en un ataque en el que un niño de 16 meses fue mordido. El incidente, que tuvo lugar en Atwater Village, ha llevado a las autoridades a examinar la posibilidad de cargos penales en su contra.
Detalles del ataque al menor
Según reportes de medios locales, el ataque ocurrió en la cuadra 3300 de Glenhurst Avenue. Tras la mordedura, el niño fue trasladado a un hospital donde recibió tratamiento médico y fue dado de alta posteriormente. Las autoridades del Departamento de Pesca y Vida Silvestre de California (CDFW) localizaron y sacrificaron al coyote involucrado en el ataque, identificándolo mediante un análisis de ADN.
Preocupación vecinal por la presencia del coyote
La presencia del coyote había generado inquietud entre los residentes del área, quienes informaron que el animal se acercaba con frecuencia a las viviendas. Algunos vecinos expresaron que habían restringido el acceso de sus mascotas al exterior debido al temor de un posible ataque.
Investigación sobre la alimentación del coyote
La investigación sobre el vecino comenzó en enero, cuando se reportó que comenzó a alimentar al coyote. Con el tiempo, el animal empezó a mostrar un comportamiento más agresivo, acercándose a personas y persiguiendo mascotas. A pesar de las quejas, una inspección realizada en mayo no encontró pruebas suficientes para justificar una infracción por parte del residente.
Posibles cargos y advertencias de las autoridades
El CDFW ha indicado que está preparando un expediente contra el vecino por la presunta alimentación ilegal de fauna silvestre. Si se presentan cargos, será la Oficina del Fiscal de la Ciudad de Los Ángeles la que se encargue del caso. Las autoridades advierten que alimentar a los coyotes puede resultar en la pérdida de su temor natural hacia los humanos, lo que puede tener consecuencias peligrosas.
Fuente: La Nación






