La margarita, está reconocida como flor universal de este mes, abril. De la misma manera que el iris y el narciso, la margarita tiene su origen en la mitología, concretamente en una ninfa de nombre Belides, de cuyo nombre deriva el nombre científico de la protagonista de hoy (Bellis Perennis).

Cuenta la leyenda romana que el dios Vertumno, dios de los árboles, de los huertos, del fruto y de la vegetación, se enamoró un día de una ninfa llamada Belides, de cuyo nombre se deriva el nombre científico de la margarita, (Bellis Perennis). El dios romano no desistía en intentar conquistar a la dríada, sin embargo, su amor no era correspondido y para poder escapar de los deseos de Vertumno, Belides se convirtió en una inocente y bella margarita.

«Me quiere, no me quiere, me quiere, no me quiere», preguntas a margarita, a veces te dice sí, otras no. Puro e inocente, pero nunca subestimado: el último pétalo de margarita sellará tu destino, pero solo si haces la pregunta correcta. «Me quiere, no me quiere, me quiere, no me quiere…».
¿Quién no ha buscado en alguna ocasión el amor verdadero en los pétalos de una margarita? Cuenta la leyenda que un duende de nombre Azar quita los pétalos de las mismas para confundir a los enamorados
«Me quiere, no me quiere, me quiere, no me quiere», preguntas a margarita, a veces te dice sí, otras no. Este simple acto tiene su propia historia, (cuya veracidad y contexto no podemos precisar), la de una bella margarita, la más preciosa y presumida del jardín, tanto así, que el resto de flores y plantas no podían más que admirar su absorbente encanto. Hasta que un día un niño arrancó a la bella margarita del jardín y al mostrarle la flor a su madre esta le dijo que deshojara la flor para descubrir al final de los pétalos cómo de profundo eran su amor por él. ¿La moraleja? Buscamos un te quiero y al mismo tiempo sacrificamos la belleza y la vida de una inocente flor.
Arrancar y deshojar margaritas es y ha sido siempre una práctica de lo más común entre las mujeres. En la época victoriana las mujeres recogían margaritas con los ojos cerrados y el número recogido era equivalente a los años que tendría que esperar para casarse.
Los granjeros y los agricultores del medievo también la tenían en alta estima. Ellos mismos contaban que la primavera llegaba solo cuando se pudiese pisar una docena de margaritas silvestres.
Las margaritas son flores puras, de apariencia simple, inocentes y también alegres. De aquellos que regalan y reciben margaritas se dice que son seres bondadosos y puros.
La margarita es una flor que podemos encontrar en cualquier parte del mundo, pero es originaria de Europa, África y Asia Central. Se presenta en una gran variedad de colores y cada uno con un significado particular. Por un lado, tenemos el significado general de que la flor que simboliza la inocencia, la pureza y el amor verdadero, pero los diferentes colores de las margaritas también tienen significados particulares. Por ejemplo, las margaritas blancas representan la inocencia y la pureza, mientras que las margaritas amarillas simbolizan la felicidad y la amistad. Las margaritas rojas representan el amor y la pasión, y las margaritas rosas representan el amor y la gratitud. Por otro lado, las margaritas naranjas simbolizan la energía y la emoción, en cambio, las margaritas moradas representan la lealtad y la elegancia.
¿Cuál es tu color de margarita favorita? Te leemos !!!

















