La Fundación Ecológica Pinamar ha realizado con éxito la liberación de un zorro que había aparecido en el patio de una vivienda en la localidad de Ostende, un popular destino turístico de la región. El animal, que se encontraba en buen estado de salud, había quedado prácticamente encerrado rodeado de perros y niños.
Según la información compartida en la red social Instagram por la fundación, se tomó la decisión de resguardar tanto al zorro como a las personas presentes en el lugar. Un equipo conformado por miembros de la fundación, un etólogo especializado en comportamiento animal y vecinos, colaboraron para llevar a cabo la liberación del zorro en un ambiente natural adecuado.
El proceso fue documentado en un video que muestra al zorro moviéndose sin dificultades y el momento exacto en que es devuelto al bosque. Tras ser revisado y asegurarse de que no presentaba riesgos para su salud, el animal fue transportado en una jaula hacia una zona boscosa de Pinamar. Una vez allí, se procedió a abrir la jaula, y el zorro rápidamente se alejó, perdiéndose entre los pinos en un soleado día.
Detalles del rescate
Los primeros intentos del propietario de la vivienda para obtener asistencia de instituciones fueron infructuosos. Fue entonces que la Fundación Ecológica Pinamar tomó la iniciativa, contactando a un etólogo y obteniendo el permiso correspondiente de Fauna de la Provincia para realizar el traslado. “Al verlo confirmamos que estaba sano, atento, activo y con perfecta movilidad. Lo trasladamos al bosque, donde estará en un entorno más seguro”, afirmaron desde la fundación.
Recomendaciones para el manejo de fauna silvestre
Ante la presencia de animales silvestres, se aconseja a la población seguir ciertas recomendaciones para su protección. Entre las principales sugerencias se encuentran:
No dejar agua ni comida de manera artificial.No dejar comida de mascotas en el exterior ni bolsas de basura al alcance de la fauna silvestre.Mantener siempre una distancia prudencial.Evitar intervenir innecesariamente en sus rutinas.
Fuente: La Nación






