Erik Estrada, conocido por su emblemático papel en la serie de televisión de los años 80, CHiPs, ha recorrido un camino inesperado al dejar atrás su carrera actoral para convertirse en policía. Conocido por su interpretación de Francis Llewellyn “Ponch” Poncherello, el actor de origen puertorriqueño se convirtió en un ícono de la pantalla pequeña, alcanzando fama internacional.
Tras su éxito en CHiPs, Estrada continuó trabajando en cine y televisión, con su más reciente aparición en la serie Fallout (2024), donde interpretó a Adam. Sin embargo, a pesar de su reconocimiento, el verdadero sueño de Estrada siempre había sido ser oficial de policía.
Creció en el barrio de Spanish Harlem en Nueva York, donde su madre tuvo una relación con un detective que inspiró su interés por la policía. A pesar de su incursión en la actuación durante su adolescencia, Estrada prometió a su madre que regresaría a la academia de policía si no alcanzaba el éxito antes de los 30 años. El éxito llegó antes de esa fecha, pero nunca abandonó su sueño original.
En 2016, Estrada cumplió su promesa y se convirtió en oficial de reserva del Departamento de Policía de St. Anthony, una pequeña ciudad en Idaho. La ceremonia fue presidida por el alcalde Neils Thueson y reunió a miembros de la comunidad local.
Erik Estrada se ha enfocado en una problemática significativa: la protección de niños frente a depredadores sexuales en internet. En sus palabras, «La educación es la mejor protección, especialmente en internet. Los niños deben aprender a comportarse en las salas de chat». Estrada ha compartido consejos sobre cómo los menores deben manejar su información personal en línea.
El actor eligió trabajar en St. Anthony, argumentando que las comunidades más pequeñas permiten avanzar más rápidamente en iniciativas de seguridad, a diferencia de lo que ocurre en las grandes ciudades, donde la burocracia puede retrasar proyectos importantes.
El jefe de Policía, Terry Harris, recordó el día en que recibió la propuesta de Estrada y cómo inicialmente pensó que se trataba de una broma. Sin embargo, tras verificar la autenticidad de la solicitud, el municipio se movilizó rápidamente para hacer realidad esta colaboración.
Fuente: La Nación








