Despeñaderos se convierte, en la segunda localidad en sumarse a este programa; y genera, en consecuencia, más empleo para los emprendedores locales.

Esta propuesta productiva, Despeñaderos Florece, tiene como objetivo la generación de una unidad sustentable de flores de corte y plantas ornamentales, a fin de transformar, así, la realidad de la población con desarrollo local, explica la directora del programa María Alejandra Tuma, coordinadora de la Cátedra de Floricultura de la Universidad Nacional de Córdoba.

El proyecto nació en 2018, en la localidad de Obispo Trejo (Obispo Trejo). Actualmente, se inauguró un nuevo centro en la localidad de Despeñaderos, y en agosto, se realiza el lanzamiento de Juárez Celman Florece (Juárez Celman). Forman parte de ellos la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Córdoba, las Municipalidades respectivas, la Fundación 20 de Noviembre y la Fundación Potentia. Cuentan, además, con el apoyo del Instituto de Floricultura del INTA.
Despeñaderos se convierte, de esta manera, en la segunda localidad en sumarse a este programa; y genera, en consecuencia, más empleo para los emprendedores locales.
Puntualmente, ¿en qué consiste el programa?
A fin de llevar adelante lo planificado, los participantes recibirán capacitación en todo lo referente a la producción de flores de corte y plantas ornamentales, además de prepararlos para desenvolverse en lo que respecta a su comercialización. Las capacitaciones serán dictadas por los docentes de la Facultad. A la finalización del curso se entregará una certificación.
¿Cuántas personas forman Despeñaderos Florece?
Hay setenta y nueve inscriptos.
La idea de este proyecto surge de una necesidad del Municipio de Obispo Trejo en torno a la necesidad de generar puestos de trabajo en zonas con características desfavorables. En respuesta a ello, la Universidad, desde la Cátedra de Floricultura (con más de veinte años de existencia), encuentra una posibilidad en esta actividad intensiva, que requiere mano de obra y donde semanalmente se importan flores por la falta de oferta y de diversidad.
En caso de que desde otros municipios quisieran hacer lo mismo, ¿qué gestiones deberían llevar a cabo?
Presentar su necesidad a la Universidad. En esa instancia, conversaríamos sobre cuáles son los requerimientos necesarios para implementar este proyecto, que se transforma en una nueva política pública para la provincia de Córdoba.
¿Hay algún costo para los cultivadores? ¿De dónde se obtienen los fondos para armar las estructuras, comprar insumos, etc.?
Todas las instituciones colaboran, en la medida de sus posibilidades, y se celebra una firma de convenio. Además, se realiza búsqueda de fondos. En Obispo Trejo, se invirtió en un proyecto que ganó la Facultad, de $2.000.000, del Ministerio de Educación. Luego la Facultad fue beneficiada por un proyecto de SECYT, de $600.000. Y, finalmente, el premio Abanderados, de $140.000. Fueron invertidos en este proyecto, lo que nos permitió construir ocho invernaderos con sistema de riego por goteo, implantar todos los cultivos (desde lilium importados hasta más de cinco especies), costear las capacitaciones, los traslados, y solventar todo lo necesario.

Para Despeñaderos y Juárez Celman, se ha firmado un convenio con fondos del Municipio correspondiente; y esperamos en breve el apoyo del Ministerio de Agricultura y Ganadería de Córdoba y el Ministerio de la Mujer de Córdoba. Además, nuevamente la Facultad ha aprobado el proyecto Impactar, que brindará fondos para los comienzos.















