En la Argentina, todos los 29 de agosto se celebra el Día del Árbol. Por esta razón y en honor a ellos, realizamos esta nota, que teníamos pendiente hace mucho tiempo para todos ustedes …
Paseando por la pintoresca ciudad de Despeñaderos; a orillas, “del más bello y sinuoso Río de la provincia de Córdoba”, el río Xanaes, es imposible no detenerse para observar una maravilla latente de la naturaleza, caminando despacio se llega: nuestro gran algarrobo nos espera entre las calles Santa Fe y Andes.

Majestuoso e imponente, se alza con su misteriosa y enorme copa, revelando al sol su longevidad. Se trata de un Taku, denominación quechua para este magnífico árbol, pariente cercano del algarrobo ibérico y el de Medio oriente, donde se cree fue su origen.
La tradición bíblica nos cuenta que María despechó al niño Jesús con leche y vino, a orillas de un río, bajo la sombra de un frondoso algarrobo. Luego, se lo consideró como un símbolo de la tenacidad y un verdadero guardián de la memoria.
Para los pueblos originarios de Córdoba y San Luis era considerado un árbol sagrado que servía de abrigo, de sombra y lo más importante, de alimento.
En el monte ancestral, nuestro árbol maravilloso compartía espacios con criaturas como el puma, el quirquincho, el zorro, la zarigüeya, las aves, y con especies vegetales como el espinillo o la tala, consolidaba un paraíso de la Naturaleza, en su dimensión más salvaje y agreste. Pero, al fin, un paraíso suficientemente solidario con los pueblos que allí cazaban, recolectaban y además…sembraban.
Sospecho, que este paraíso, por el clima benefactor, y los recursos que se generaban, era el paraíso perfecto. Pueblos que vivían casi siempre en paz y en infinito amor a la Naturaleza.
Comparando su volumen estimativamente con el Taku que se encuentra en El Pueblo de la Toma, en la casona de Barrio Alberdi, podemos inferir que aproximadamente este ejemplar debe tener quizás mucho más de 300 años. El que se halla en La Toma, pertenece a la comunidad Camiare, (llamada en forma despectiva comechingón por el conquistador) y es considerado de culto, allí se realizan ofrendas y bajo su copa se rinden rituales de sanación. Símbolo de pertenencia de un pueblo que consideraba en el pasado una vergüenza su origen, hoy es motivo de constantes visitas en el barrio Alto Alberdi.

Se calcula que su edad es de 500 años. Si el lector hace una comparación tediosa de ambos, se podría inferir nuevamente que este taku de Despeñaderos ronda al menos 300 años. pero el ejemplar mas longevo de eta especie de halla en la actualidad en San Luis y registra 1200 años de existencia.

Estuvo siempre plantado ahí, en las invasiones inglesas, en las guerras de la independencia,en la guerra civil, en los albores del Yrigoyenismo y en el fulgor, en el antes y el después de la Historia Argentina: el Peronismo. Es un testigo clave de la Historia Argentina Es un testigo clave de la Historia Argentina. Testigo clave de la Historia de nuestro pueblo.
Quizás prontamente, las autoridades de Despeñaderos lo designen como Patrimonio Cultural de esta ciudad a este bello ejemplar, fiel protagonista de la historia.
Guardián perfecto de la Memoria.
¿Sos nacido y crecido aquí en Despeñaderos?
¿Jugaste siendo niño o niña en este árbol?
¿Conoces otras historias sobre este u otro Takus?
¡Te leemos! …















